Otras tareas del Abogado Junior

Buenas,

Hace tiempo que no escribo por aquí y la verdad es que tengo pocas excusas, aunque también es verdad que el trabajo se va acumulando encima de la mesa e inevitablemente tengo que posponer escribir por aquí…intentaré volver más a menudo, que sé que aún tengo muchos temas pendientes sobre la mesa y no quiero dejar ninguno de lado.

He titulado este post “Otras tareas del Junior” porque últimamente me han pedido hacer cosas que nada tienen que ver con la función de un Abogado Junior. Ni si quiera tienen algo que ver con el derecho.

Un ejemplo.
El otro fui mensajero VIP. Si, mensajero. Un cliente nos pidió que lleváramos determinados documentos que tenía que entregar en persona. Tomó la decisión de que no quería arriesgarse a mandarlos por correo, ni por mensajero, ni por ningún otro método válido o no en derecho. Decidió que quería que sus abogado fuera a entregar esos papeles. Pues bueno, allí que me fui. Tuve que coger un vuelo a las 7 de la mañana con los papeles, entregarlos y vuelo a las 7 de la mañana del día siguiente de vuelta. Sí, ya que me iba, por qué no quedarme a dormir y ver un poco la ciudad).

Otro ejemplo.
Otro cliente me pidió que le acompañara a firmar una cancelación de hipoteca. Que hiciera casi de testigo. Y puede parecer algo normal. Pero la semana anterior le acompañé a firmar la constitución de otra hipoteca. Además, la hipoteca y la cancelación de la hipoteca las redactamos nosotros, se las habíamos enviado a él y al Notario con tiempo suficiente para que se las miraran y teníamos el visto bueno del Notario y de la contraparte. Y las firmas fueron en Barcelona. A mi me pareció un poco exagerado. Sobre todo teniendo en cuenta que al final son billable hours que va a tener que pagar él (y eso sin contar los costes de transporte).

firma

Pero bueno, el cliente manda. Como siempre.

Sin embargo, al final, me hizo darme cuenta que, a pesar de ser un Abogado Junior, para el cliente eres casi una especie de “mini-socio” sobre el que poder confiar para las pequeñas cosas en las que no hace falta involucrar a un socio. Acabas siendo una persona en la que saben que tu socio confía (o al menos parece que confía) y que, por tanto, ellos pueden confiar en tí cualquier cosa. Al final, incluso te conviertes en la persona de contacto diercto de ese cliente.

confiazna

Al final creo que es bastante reconfortante cuando te delegan (y eres capaz de soportar) la responsabilidad directa de un asunto, tener tu la iniciativa y sacar las cosas adelante por tí mismo. Y esa es una de las grandes motivaciones de los abogados (al menos para mí). Y hay que tener cuidado porque en los grandes despachos esta responsabilidad te la pueden llegar a dar demasiado tarde y, como consecuencia, que los Abogados Juniors pierdan las ganas de trabajar y estén desmotivados.

Esperemos que no le pase a nadie.

Hasta pronto!
Litt

louis litt lawyer

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