Un día como Abogado Junior

Buenas,

Últimamente he leído algunos relatos de determinados abogados sobre cómo es un día en un despacho para un abogado. Uría Menéndez, por ejemplo, incluye relatos de dosabogados senior. ¿Por qué? Probablemente porque la situación en el despacho es más atractiva que la de un Abogado Junior y no les culpo. Siempre es más atractivo el rol diario de un abogado con más seniority que el verdadero trabajo de un Abogado Junior.

Un abogado senior me dijo a mí en mi primer día: “La idea de cualquier despacho es que tú le dediques 8 horas a un asunto para que yo sólo tenga que dedicarle 2 y así poder estar en 4 asuntos a la vez.” Conclusión, que te tiras todo un día buscando jurisprudencia, picando datos o revisando documentación, para que los abogados con más seniority revisen tu trabajo. Suena mal, pero es como se aprende. Si no sabes trabajar en galeras, mal vas a capitanear el barco.

Por otro lado, encontré este relato de un Trainee en Slaughter and May durante la venta del Liverpool. Esto se parece más a lo que suele experimentar un Abogado Junior en una operación.

closing

Describo a continuación mi experiencia personal en el día anterior al cierre de una operación:

7:00 a.m.: te despiertas pronto. Sabes que va a ser un día ocupado y estresante pero a la vez divertido.

7:30 a.m.: empieza el bombardeo de emails. Todo el mundo madruga este tipo de días y a la gente le gusta empezar el día con fuerzas. Como no, el sonidito de la BB cada vez que entra un email es como una apisonadora de tu calma matinal.

8:30 a.m.: cuando llegas a la oficina ya te han llegado unos 20 emails y te pones a revisar que no se te haya escapado nada en tu lectura inicial. La ventaja de la mayoría de estos emails es que sólo estás copiado para enterarte de lo que pasa y no estar completamente perdido si tus compañeros te piden algo.

9:30 a.m.: llegan tus jefes a la oficina (estaban trabajando desde casa). Te piden que por favor llames a la Agencia Tributaria para hacer tal gestión, que luego hables con la Notaría para tal otra, que revises los cambios en tal documento y les digas si hay algo de relevancia (que para tí es todo, no vayas a decir que algo no es importante y luego sea vital), etc.

11:00 a.m.: mientras haces todo lo anterior, llega la bomba del día: cuando te piden que mantengas actualizado el documento clave (al menos para tí) de la operación: el Closing Agenda, es decir, la lista que indica los documentos que se van a firmar, el orden y el estado en el que están en cada momento. Resumen, revisión de todos los emails de los últimos días.

3:00 p.m.: reunión con tu equipo para ver el estado de la documentación y ver qué aspectos están pendientes. Sigues actualizando el Closing Agenda y pides a la contraparte que te envíe los datos pendientes.

5:00 p.m.: te vas a la Notaría de escolta de tu partner para discutir algunas cosas del procedimiento de firma, revisar el Closing Agenda con la contraparte, hablar con tu cliente e ir cerrando documentos.

9:30 p.m.: sales de la Notaría. Tampoco has hecho mucho, pero estar en las discusiones, ver cómo se desenvuelven unos y otros en cada situación y, sobre todo, ver la razón de todo lo que se acuerda, es fundamental. Cuando sales, vuelta a la oficina a retocar los últimos documentos, enviar versiones finales y completar algún documento administrativo. Última reunión con tu partner para ver cómo se organiza el equipo para la firma del día siguiente. Me toca estar en galeras en vez de en la Notaría. La próxima vez será. Preparas los packs de documentación para la firma.

1:30 a.m.: te vas a casa a dormir que a las 8:00 a.m. tienes que estar de vuelta en el despacho y a tope para ayudar a tus compañeros. Ahora, te vas con una sonrisa, sabiendo que el día ha sido productivo y que así es como se aprende.

Te das cuenta que todo merece la pena cuando te sientes útil y acabas un buen día de trabajo

Obviamente no todos los días cierras operaciones, pero tampoco es plan de quitar la ilusión a los futuros Abogados Juniors. Sí, hay días de buscar jurisprudencia hasta desesperarse, picar datos sin sentido alguno, hacer versiones comparadas de documentos que no entiendes por qué, llamar a alguien que no conoces y que no quiere hablar contigo hasta querer colgarte del cuello pero, de verdad os digo, que te das cuenta que todo merece la pena cuando te sientes útil y acabas un buen día de trabajo. Y te vas a casa orgulloso de tí mismo y de cómo estás desarrollandote en la profesión. Te vas como si fueras el mejor tiburón de Wall Street o como si hubieras dado el pase de gol en la final del mundial. Contento y realizado.

Imagen

Como me dijo mi partner un dia: “Litt, no os explotamos. Todo lo que tu trabajes y aprendas, te lo quedas para tí y es algo que nadie te va a quitar.

Buenas noches,
Litt

  1. Pingback: Otro día como Abogado Junior | Abogado Junior

  2. Pingback: Que se espera de un Abogado Junior | Abogado Junior

  3. Hola Mr. Litt. Mi nombre es Erika y me gustaría saber cómo me puedo poner en contacto contigo de manera personas (email, número de télefono…) para hacerte unas consultas.
    Busco trabajo como abogado

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